ES IMPOSIBLE PENSAR SI NO ES A TRAVÉS DE UN LENGUAJE.

CUANTO MÁS RICOS SEAN NUESTROS LENGUAJES MÁS RICA SERÁ NUESTRA REALIDAD.


martes, 7 de enero de 2014

OLAS. SOLA. TEXTO DESCRIPTIVO. EL ADJETIVO


TIPOS DE TEXTO (DESCRIPTIVO Y NARRATIVO) Y ADJETIVOS Y PRONOMBRES.

1. ¿Por qué el siguiente texto es descriptivo? ¿Qué es una descripción?




Astérix.
El héroe de estas aventuras. Un pequeño guerrero, con el espíritu astuto y la inteligencia viva. Las misiones peligrosas le son confiadas sin titubeos. Recibe su fuerza sobrehumana de la poción mágica. Lógicamente, es el personaje principal de casi todas las aventuras. En ocasiones deja el papel protagonista a sus amigos, como en: Obélix y Compañía, a su amigo Obélix, en El Escudo Arverno al jefe, Abraracúrcix o en alguna que otra ocasión a Asurancetúrix (Astérix Gladiador, Los Normandos o Astérix en la Índia).Astérix es un incansable  viajero.
Escribe todos los adjetivos que aparecen en el texto y di su género, número y grado:
-        
-        
-        
-        
-         
-
-
-      
-

2. Los textos narrativos nos cuentan historias. Señala la introducción, nudo y desenlace del siguiente texto.

VENTANA SOBRE LA PALABRA
Magda recorta palabras de los diarios, palabras de todos los tamaños, y las guarda en cajas.
En caja roja guarda las palabras furiosas. En caja verde, las palabras amantes. En caja azul, las neutrales. En caja amarilla, las tristes. Y en caja transparente guarda las palabras que tienen magia.
A veces, ella abre las cajas y las pone boca abajo sobre la mesa, para que las palabras se mezclen como quieran.
Entonces, las palabras le cuentan lo que ocurre y le anuncian lo que ocurrirá.
Eduardo Galeano, Las palabras andantes
¿Quién es la protagonista?

Resume el texto en una sola línea.


3. Qué tipo de pronombre corresponde a cada definición.
Se refieren a un nombre que ha aparecido antes en la oración:
Se refieren a un nombre y señalan una cantidad imprecisa o indeterminada:
Se refieren a las tres personas gramaticales:
Se refieren a un nombre y señalan a su poseedor:
Se refieren a un nombre e indican una cantidad exacta:
Se refieren a un nombre y señalan la distancia en el espacio o en el tiempo con respecto a la persona que habla:

4. Subraya los demostrativos que aparecen en los siguientes enunciados e indica si son determinantes o pronombres:
·Aquel día lo pasamos muy bien.
· Esta es mi amiga Laura.
· Son muy fáciles estos ejercicios.
· Aquellos parecen despistados.
· Este lo ha logrado.
· Esa no funciona desde ayer.
· No recuerdo la letra de aquella canción.
· Pon la radio a este lado




sábado, 21 de diciembre de 2013

NUBE, NUBE, NUBE...SÍBE. COMENTA TEXTOS. EJEMPLO

COMENTARIO DE BÉCQUER RESUELTO.
RIMA LIII
   Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
        jugando llamarán.

  Pero aquellas que el  vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
        ¡esas... no volverán!

  Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
        sus flores se abrirán.

  Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
        ¡esas... no volverán!

  Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
        tal vez despertará.

  Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
        ¡así... no te querrán!


a) Localización:
El poema es una Rima de Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla,, 1836- Madrid, 1870). Este autor es el máximo representante del Romanticismo tardío en España junto con Rosalía de Castro. Su obra se caracteriza por un profundo lirismo y una gran sencillez. Responde toda ella a una experiencia personal que refleja con un gran intimismo sus sentimientos. La sinceridad es quizás su característica más notable. En ello radica su gran modernidad.
En la expresión se trata de una poesía de lenguaje sencillo, pero con una
gran capacidad de sugerencia.
Este texto, concretamente, forma parte de su libroRi mas, que fue publicado póstumamente en 1871, gracias a la iniciativa de los amigos de Bécquer.
La obra está dividida en cuatro bloques temáticos: la inspiración y la poesía, el amor gozoso, el desengaño amoroso y la desolación y la muerte. Esta Rima, como se deduce del contenido, forma parte del tercer núcleo de poemas, el desengaño amoroso. Probablemente es una de las Rimas más famosas de Bécquer.
b) Análisis métrico:
El poema está formado por tres estrofas dobles formadas cada una de ellas por ocho versos divididos en dos partes. Combinan los versos endecasílabos y heptasílabos con el siguiente esquema:
11-11-11-7 11-11-11-7
                                            La rima es asonante en los versos pares y quedan libres los impares:
11 -
11 A
11 -
7a
Esta estrofa sigue un esquema parecido al del romance, pero se llama
“estrofa de la Torre”.
La estructura métrica sigue las características propias de la versificación usada por Bécquer: predominio de la rima asonante y el verso libre, uso de estrofas de carácter tradicional y popular... Esto hace que estemos ante una poesía de gran musicalidad.
El uso del encabalgamiento (en concreto entre los versos 1-2, 3-4, 5- 6, 9-10, 11-12, 17-18 y 19-20) da al texto una mayor agilidad y suaviza la rima del poema.
c) Tema y estructura interna:
El tema del poema es la pérdida, al parecer irreparable, del amor gozoso “que no volverá”. Como es habitual en Bécquer, utiliza una estructura paralelística, que varía ligeramente al final, en la última estrofa doble que es la que contiene la clave del tema. La estructura interna es, pues, ascendente. El clímax está al final. Las golondrinas y las madreselvas que ocupan las dos primeras estrofas, son elementos de la naturaleza, testigos del amor que “no volverán”. El tema amoroso es típicamente romántico y adquiere un mayor dramatismo al tratarse de un amor que fue gozoso (v. 6,
v. 14, estofa final) y que ahora ya se ha perdido: “no volverán”, “así no te
querrán”.
d) Análisis de los recursos literarios. Relación fondo y forma:
Todo el poema se dirige a un tú femenino, sin voz, que se convierte en un interlocutor mudo, pero que está presente. Es algo muy característico de Bécquer. La mayoría de sus Rimas tienen esta estructura apelativa, dirigida o bien a la amada -caso de este poema-, o bien a los elementos de la naturaleza.
El ritmo del poema, además de por la rima, se consigue por medio de los paralelismos y anáforas, abundantísimos en esta Rima y en general en toda su obra. Concretando: la estrofa primera (cuatro primeros versos) es paralela a la tercera; y la segunda tiene la misma estructura que la cuarta. La quinta estrofa tiene también elementos comunes con la primera y la tercera, pero hay ligeras variantes que adelantan el tema: la estructura sintáctica es diferente, aunque se repite la palabra clave “volverán”, y ahora ya no aparece el elemento de la naturaleza, sino ya el elemento temático central: el amor, el corazón...
La anáfora resalta dos palabras clave: “Volverán”, es decir, la naturaleza seguirá su curso cíclico, todo seguirá igual, “Pero” el amor “no volverá”.
Resalta también la abundante adjetivación: “oscuras”, “tupidas”,
“ardientes”, “profundo”, “mudo”, “absorto”...
Los hipérbatos son muy abundantes y, al desordenar la frase, permiten resaltar elementos y adaptarse al esquema métrico que al autor le interesa.
La enumeración de la última estrofa: “mudo y absorto y de rodillas” cobra un mayor énfasis por el uso del polisíndeton -”y”-, y de la comparación que ocupa el antepenúltimo verso, dándole a la amada un carácter divino.
En conjunto, pues, una poesía en la que el fondo y la forma están estrechamente relacionados. A resaltar el tema contribuye la estructura paralelística y las anáforas. Y es fundamental el carácter apelativo del texto, dirigido a una amada que, aun sin voz, está presente en todo el texto.


sábado, 14 de diciembre de 2013

A TI, QUE LEES

GIGANTES O MOLINOS
HIJO: Padre.
PADRE: Dime.
HIJO: (Alargando el brazo y señalando el horizonte). Mira aquel molino.
PADRE: ¿Dónde tú ves un molino?
HIJO: Allí.
PADRE: Aquello no es un molino, hijo.
HIJO: ¿Qué es entonces?
PADRE: Un gigante.
HIJO: ¿Un gigante?
PADRE: No hay duda.  Fíjate bien.  Ahora está quieto oteando el paisaje.  Pero dentro de un momento se pondrá a caminar y a cada zancada avanzará una legua.
HIJO: (Tras un intervalo de silencio). Padre.
PADRE: Dime.
HIJO: (Con voz compungida). Yo no veo que sea un gigante.
PADRE: Pues lo es.
HIJO: ¿Un gigante con puertas y ventanas? ¿Un gigante con tejas y aspas?
PADRE: Un gigante.
HIJO: (Tras una pausa). Padre.
PADRE: Dime.
HIJO: Yo solo veo un molino.
PADRE: ¿Cómo?  ¿Un molino?
HIJO: Sí, un molino, el mismo de siempre.
PADRE: (Con voz grave). Tomás.
HIJO: ¿Qué?
PADRE: (Volviendo lentamente la cabeza y mirando en derechura a los ojos del hijo). Me preocupas.
JAVIER TOMEO

1.       ¿Sabes cómo se llaman en literatura las aclaraciones entre paréntesis?


2.       ¿En qué otra obra de la literatura universal son destacables los molinos de viento?


3.       Javier Tomeo era admirador de Goya y de Luis Buñuel, ¿sabes quiénes eran estos dos personajes?




4.       Extrae del texto 5 sustantivos, 5 verbos, 5 determinantes, 2 pronombres, 2 adjetivos, 2 adverbios, 2 preposiciones y dos conjunciones.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

REDES


Construimos alados el entramado
y somos cáliz y también espada
y ese vino y la sangre que resbala
por las lindes del camino dorado.
Desde el hilo se brinda lo sagrado
la marea alta de la luz regada
las nubes lilas y la paz danzada
las puntadas de aquel cuento alargado
donde el rey escucha narrar al trebejo
sobre mil negras noches y una azul.
Como las gotas de agua y la luz
en la nube se cruzan los espejos.
Sonrío si es tu risa mi reflejo
el yo no importa si no existe el tú.

jueves, 29 de agosto de 2013

BELLAS SILUETAS

"Si lloras porque has perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas"
TAGORE
Cae el sol tras la montaña
tras esa montaña nuestra
sobre las alas oscuras
del sueño y del que sueña
sobre la prisa del monte
sin el rayo que lo eleva.

El giro no se detiene
aparecen las estrellas.



SIN LUZ NO HAY SOMBRAS

jueves, 8 de agosto de 2013

A UNA FOTO MUDA

SOMOS (palíndromo)
Atrapada la luz sueña que es eterna.
También se transformará en otra luz.
Un día.
Tal vez un jueves lluvioso
o en un alegre milenio, futuro o pasado.

Todo se cicla.
Torna el retorno.

Y no recordamos que ya fuimos.
Y que seremos.

Pero, sobre todo, no recordamos que somos.
Que somos.

jueves, 25 de julio de 2013

LA NOCHE

En la noche me amalgamo a la nada
cuando callan los ruidos y el son queda
soy y no soy, caminando en la vereda
y me hago círculo, cáliz, espada.

Pues todo es lo mismo en la alborada
sigue eterna la danza de la rueda
la tierra nos nace, somos la greda
que regresa a esa tierra y la engalana.

Me haré cielo, luna, estrella o viento
abro los sueños y habito tus salas.
Me haré agua, río y siento

la cascada de colores de tus alas.
La noche me amalgama con tu luz.
Y regreso aquí. Tras la nada, tú.

viernes, 19 de julio de 2013

AL TROTE

Cabalgo a través del tiempo
y regreso hasta tus ojos
hasta tus manos abiertas
recogiendo mi alborozo.
Cabalgo a través del sueño
hasta tu nada en mi todo
hasta tu risa en la mía
cabalgo, regreso y gozo.

miércoles, 10 de julio de 2013

PIEL DE DIOS


Los indios chiriguanos, del pueblo guaraní, navegaron el río Pilcomayo, hace años o siglos, y llegaron hasta la frontera del imperio de los incas. 
Aquí se quedaron, ante las primeras alturas de los Andes, en espera de la tierra sin mal y sin muerte. 
Aquí cantan y bailan los perseguidores del paraíso.
Los chiriguanos no conocían el papel. Descubren el papel, la palabra escrita, la palabra impresa, cuando los frailes franciscanos de Chuquisaca aparecen en esta comarca, después de mucho andar, trayendo libros sagrados en las alforjas.
Como no conocían el papel, ni sabían que lo necesitaban, los indios no tenían ninguna palabra para llamarlo.
Hoy le ponen el nombre de piel de Dios, porque el papel sirve para enviar mensajes a los amigos que están lejos.

EDUARDO GALEANO

viernes, 5 de julio de 2013

ARAÑEANDO

CÁLIZ
Mis manos cruzan los hilos
y ellos cuentan mis secretos
se quedan entre la trama
agarrando los recuerdos.

Cuerdo y recuerdo sin tregua
son mi memoria y mi espejo
traen de nuevo la risa
que resonaba en el tiempo.

Teje el texto los instantes.
El hilo teje el reflejo.

martes, 2 de julio de 2013

LA LENGUA DE SCHOPENHAUER

Borges conocía muy bien varios idiomas, creció entre el inglés y el español, y aprendió francés viviendo en Ginebra; pero al alemán se enseñó él solo entre 1917 y 1918 por pura curiosidad y placer, para leer a ciertos autores en su propia lengua. En este poema  rinde un homenaje a este sonoro código.

Al idioma alemán
Mi destino es la lengua castellana,
El bronce de Francisco de Quevedo,
Pero en la lenta noche caminada,
Me exaltan otras músicas más íntimas.
Alguna me fue dada por la sangre-
Oh voz de Shakespeare y de la Escritura-,
Otras por el azar, que es dadivoso,
Pero a ti, dulce lengua de Alemania,
Te he elegido y buscado, solitario.
A través de vigilias y gramáticas,
De la jungla de las declinaciones,
Del diccionario, que no acierta nunca
Con el matiz preciso, fui acercándome.
Mis noches están llenas de Virgilio,
Dije una vez; también pude haber dicho
de Hölderlin y de Angelus Silesius.
Heine me dio sus altos ruiseñores;
Goethe, la suerte de un amor tardío,
A la vez indulgente y mercenario;
Keller, la rosa que una mano deja
En la mano de un muerto que la amaba
Y que nunca sabrá si es blanca o roja.
Tú, lengua de Alemania, eres tu obra
Capital: el amor entrelazado
de las voces compuestas, las vocales
Abiertas, los sonidos que permiten
El estudioso hexámetro del griego
Y tu rumor de selvas y de noches.
Te tuve alguna vez. Hoy, en la linde
De los años cansados, te diviso
Lejana como el álgebra y la luna.

 JORGE LUIS BORGES

Escuchemos ahora a Benedetti recitando en alemán en la película El lado oscuro del corazón,donde aparecen muchos de sus versos.

CORAZÓN CORAZA

viernes, 31 de mayo de 2013

ÓSCULOS TÁCTILES

Cada vez mejor tus manos caminan
los surcos y secretos de mi cuerpo,
me aman tus dedos y cautivas
la vibrante luz de mi universo.

La fuerza de mi llama es el reflejo
del camino, de los años, de esa luz,
del rayo que se acerca en el espejo
y trama el hilo donde tejes tú.

Arde extasiada la llama altiva,
pura, viva, expandiendo el firmamento.
Tus manos se tatúan a mi risa,
mi risa se amalgama con tu cuerpo.

Y después de este poema, llega un acróstico, leyendo la primera letra de cada título desde el 11 de agosto de 2012 a hoy, 31 de mayo de 2013.
Paz y libertad.

sábado, 18 de mayo de 2013

DAR Y REÍR

El trebejo camina esperanzado
tantas veces como la mano quiera,
busca la victoria, va a la quimera
pero es el juego el que lo hace sagrado.

En oscuridad la luz ha mudado,
y al poco domina la luz certera,
infinita la trama se genera,
paso a paso surge el tramo trazado.

Tejido y reflejado surge el sueño,
plantamos cada día la simiente
y fluimos en la eterna y viva fuente

de lo que hemos dado, de lo pequeño.
Dar y reír. Hoy alcanzo una certeza:
Quien lleno camina, ofrece belleza.

sábado, 27 de abril de 2013

ANTES-AHORA

Desentrañamos la trama al instante
y esa magia nunca había ocurrido
mil espejos donde verse el semblante
al mismo tiempo que esa luz ha sido.

Antes, el fuego, las piedras, los palos,
palomas, la imprenta, el telegrafista
que blandía el morse pulsando el halo
mientras Bell acercó esa voz que dista.

Ahora es la nube, el tejido invisible
que hace visibles otros universos
los unos y los ceros tornan tangible
los sueños que se ocultan tras los versos.

jueves, 11 de abril de 2013

OTRO GRANDE QUE SE FUNDE CON EL MAR

Regaló del 1/02/1917 al 8/04/2013
Hay muchas personas de las que me he enamorado a lo largo de mi vida, José Luis Sampedro es una de ellas. Su cuerpo ha muerto, pero no él.
Sigue vivo en mí y en muchas personas.
Cada número 68 de mi vida, será un homenaje a él.

Me pregunto si el ladrón se pregunta
y si el especulador se cuestiona
y si el traficante siente o razona
sobre el hielo que hay bajo la punta.

Me pregunto dónde está la justicia
si ahora son el agua y el pan la moneda
y queda libre el que el dinero se queda
atrapado en un ciclo de avaricia.

Me pregunto también si duerme bien
quien quita el pan a la gente sencilla
quien destruye el origen, la semilla
de gente mejor, limpia, buena, fiel.

Parece que están sordos y ciegos,
huecos y tristes, ven y oyen dinero.
Es cierto, el que es así es un prisionero,
perdió el agua, el aire, la tierra, el fuego.

Perdió a los otros, que son el espejo,
reflejan la esperanza y la belleza.
Dar al otro es la más bella proeza
pues lo grande es el juego, no el trebejo.

En el último libro que he leído de Sampedro, escrito con su mujer, a cuatro manos, hace hablar a los cuatro elementos. "Somos naturaleza", dijo. Y sintió.

sábado, 9 de marzo de 2013

SENSACIÓN

Me sumerjo en el círculo entramado
caen estrellas en mi rostro en calma
y esos copos se amalgaman a mi alma
dando bellas alas a mi costado.

Y el sacro líquido cristalizado
retorna a mí para que expanda
de nuevo su fulgor y la esperanza
de sentir que todo está enlazado.

El agua del copo recorrió el Nilo,
atravesó la Antártida, fue lágrima,
manó del algodón y se hizo hilo

y llovió sobre los incas con lástima.
Los copos plenos de tiempo y espacio
se amalgaman a mi alma. Yo me sacio.

martes, 19 de febrero de 2013

AQUÍ Y AHORA. ALLÍ Y ENTONCES

ESCHER
La idea resurge en la semilla,
antiguo y áureo germen de la tierra
ordenador de la paz y la guerra
de los raudos electrones que brillan,

de las raudas neuronas que imaginan
atrapadas en el tiempo y el espacio,
allí se esconden todos los palacios
y todas las flores, aquí, germinan.

Después...todo comienza renovado
siendo en el ser, estando en la existencia.
Y el concepto acata su sentencia:
Sólo la memoria me querrá alado.
Lo que no se nombra deja de existir.
Lo que se nombra vuelve a vivir.

Y AHORA...A REPASAR

REPASO EXAMEN 3ª EVALUACIÓN I
1.       Separa sujeto y predicado:
Los alumnos eligieron a Iván delegado.

El cine será inaugurado por la alcaldesa.

Joaquín y Mercedes se quieren mucho.

Los policías buscaron a la niña por el bosque.

Laly está muy contenta en el día de hoy.

2.       ¿Cuáles son los subgéneros teatrales? Nómbralos.


3.       ¿Cómo se llama el autor de las obras de teatro?


  1. Define tragedia.



  1. Define drama o tragicomedia.



  1. Define comedia.



7.       Analiza sintácticamente las siguientes oraciones:
-              Hace mucho calor en el Sáhara durante el día.

-              Oímos a los pájaros por la mañana en el campo.

-              Laly estaba contenta estos días en el aula.

-              Algunos aprendizajes son útiles para la vida.
  
-              María estaba preciosa aquel día en el viaje.

-              Imaginemos cosas bonitas todo el tiempo.

-              Ganamos el partido la semana pasada en Yecla.

-              Oí el acróstico en el instituto ayer. 

-              Seremos completamente tolerantes y respetuosos algún día. 

-          Salían con prisa del instituto ayer.
  
-          Inventemos grandes sueños en nuestras cabezas.

-          Esta tarde compré unos bombones a mi marido.

-          Marta parecía agobiada en aquella fiesta. 

-          Pedro le dio un consejo enseguida.

-          Reflexionó un rato en el sofá.

-          Entonces, ambos se divirtieron muchísimo.


8.       ¿Qué es un acróstico?


domingo, 17 de febrero de 2013

SABIAS ANTÓFILAS


Ellas bailan a la vida
y así cuentan sus secretos
y con alas en la risa
polinizan el deseo.

Atrapan al regio sol
en el número perfecto
y convierten en dulzor
la luz que viaja en los sueños.

miércoles, 13 de febrero de 2013

ECUACIONES SENCILLAS. NAVAJAS DE OCKHAM

Piedra firme que sostienes
la luz de la primavera
piedra que serás polvo
piedra molida en quimera.

Papel que fuiste la luz
cuando fue madre la tierra
papel que guardas alado
los versos de mi osamenta.

Ya no hay límite en mi mundo
lo siento mucho, tijera
no puedes cortar mis sueños
es el amor quien los crea.

lunes, 4 de febrero de 2013

TELA SIN MATEMÁTICAS NI ADIOSES

Te has ido sin despedidas,
como el niño que no se da cuenta
de que ya no volverá.
Así es mejor.

Un tiempo  esperé tus palabras
pero no quiero quedarme con el miedo que traen.
Tampoco las guardes tú.
Ya no te sirven.
Te recordaré vacío de ellas.
Y lleno de mí.

miércoles, 30 de enero de 2013

NUESTRA TRAMA


EL HILO DE LA FÁBULA
"El hilo que la mano de Ariadna dejó en la mano de Teseo (en la otra estaba la espada) para que éste se ahondara en el laberinto y descubriera el centro, el hombre con cabeza de toro, o, como quiere Dante, el toro con cabeza de hombre, y le diera muerte y pudiera, ya ejecutada la proeza, destejer las redes de piedra y volver a ella, a su amor.

Las cosas ocurrieron así. Teseo no podía saber que del otro lado del laberinto estaba el otro laberinto, el del tiempo, y que en algún lugar prefijado estaba Medea.

El hilo se ha perdido; el laberinto se ha perdido también. Ahora ni siquiera sabemos si nos rodea un laberinto, un secreto cosmos, o un caos azaroso. Nuestro hermoso deber es imaginar que hay un laberinto y un hilo. Nunca daremos con el hilo; acaso lo encontramos y lo perdemos en un acto de fe, en una cadencia, en el sueño, en las palabras que se llaman filosofía o en la mera y sencilla felicidad. "

Cnossos, 1984.


JORGE LUIS BORGES




viernes, 25 de enero de 2013

ARCILLA QUE SUEÑA QUE VUELA (JOSÉ ÁNGEL VALENTE)

ILUMINACIÓN
Cómo podría aquí cuando la tarde baja
con fina piel de leopardo hacia
tu demorado cuerpo
no ver tu transparencia.

Enciende sobre el aire
mortal que nos rodea
tu luminosa sombra.
En lo recóndito
te das sin terminar de darte y quedo
encendido de ti como respuesta
engendrada de ti desde mi centro.

Quién eres tú, quién soy,
dónde terminan, dime, las fronteras
y en qué extremo
de tu respiración o tu materia
no me respiro dentro de tu aliento.

Que tus manos me hagan para siemrpe,
que las mías te hagan para siempre
y pueda el tenue
soplo de un dios hacer volar
al pájaro de arcilla para siempre.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE

lunes, 21 de enero de 2013

OPRAZ (DEL VERBO ZARPAR)

Bienvenida.
Bienhallada.
Bienquerida.
Bienamada.
Buena flor,
bondad alada.
Beneplácita la tarde,
que trae alas.

jueves, 17 de enero de 2013

NOCHE PRIMERA DE JOSÉ ÁNGEL VALENTE

Empuja el corazón,
quiébralo, ciégalo,
hasta que nazca en él
el poderoso vacío
de lo que nunca podrás nombrar.
Sé, al menos,
su inminencia
y quebrantado hueso
de su proximidad.
Que se haga noche. (Piedra,
nocturna piedra sola.)
Alza entonces la súplica:
que la palabra sea sólo verdad.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE

martes, 8 de enero de 2013

ILUMINADA CARA QUE MIRA

Ventana sobre la cara
¿Una máquina boba?
¿Una carta que ignora su remitente y equivoca su destino?
¿Una bala perdida, que algún dios ha disparado por error?
Venimos de un huevo mucho más chico que una cabeza de alfiler, y habitamos una piedra que gira en torno de una estrella enana y que contra esa estrella, a la larga, se estrellará.
Pero hemos sido hechos de luz, además de carbono y oxígeno y mierda y muerte y otras cosas, y al fin y al cabo estamos aquí desde que la belleza del universo necesitó que alguien la viera.
EDUARDO GALEANO

SEA


En la línea lejana del deseo...
En la línea lejana del deseo,
superficie de luces y corrientes,
se mantiene un velero a la deriva.
De ti depende el viaje o la zozobra,
su pesca o su destino,
la distancia que logre.

Izada, interrogándote, habrá siempre
una vela aguardando a que la mires.
ANDRÉS NEUMAN

domingo, 30 de diciembre de 2012

EL MALEFICIO DE LA MARIPOSA

LA CANCIÓN DE LA MARIPOSA
Volaré por el hilo de plata.
Mis hijos me esperan,
allá en los campos lejanos,
hilando en sus ruecas.
Yo soy el espíritu
de la seda.
Vengo de un arca misteriosa
y voy hacia la niebla.
Que cante la araña
en su cueva;
que el ruiseñor medite
mi leyenda;
que la gota de lluvia se asombre
al resbalar sobre mis alas muertas.
Hilé mi corazón sobre carne
para rezar en lastinieblas,
y la muerte me dio dos alas blancas,
pero cegó la fuente de mi seda.
Ahora comprendo el lamentar del agua,
y el lamentar del viento en la montaña,
y el zumbido punzante
de la abeja. Porque soy la muerte
y la belleza.
Lo que dice la nieve sobre el prado,
lo repite la hoguera;
las canciones del humo en la montaña,
las dicen las raíces bajo tierra.
Volaré por el hilo de plata;
mis hijos me esperan.
Que cante la araña
en su cueva;
que el ruiseñor medite
mi leyenda;
que la gota de lluvia se asombre
al resbalar sobre mis alas muertas.
De EL MALEFICIO DE LA MARIPOSA
FEDERICO GARCÍA LORCA 

DEDICADO A ESTA LUNA GRANDE Y A LOS QUE NO ESTÁN

La niña del bello rostro
está cogiendo aceituna.
El viento, galán de torres,
la prende por la cintura.
Pasaron cuatro jinetes
sobre jacas andaluzas
con trajes de azul y verde,
con largas capas oscuras.
«Vente a Córdoba, muchacha».
La niña no los escucha.
Pasaron tres torerillos
delgaditos de cintura,
con trajes color naranja
y espadas de plata antigua.
«Vente a Sevilla, muchacha».
La niña no los escucha.
Cuando la tarde se puso
morada, con luz difusa,
pasó un joven que llevaba
rosas y mirtos de luna.
«Vente a Granada, muchacha».
Y la niña no lo escucha.
La niña del bello rostro
sigue cogiendo aceituna,
con el brazo gris del viento
ceñido por la cintura.
Precioso regalo. Gracias. ;)
Yo soy la madre de doña Rosita
y quiero que se case,
porque ya tiene dos pechitos
como dos naranjitas
y un culito
como un quesito,
y una urraquita
que le canta y le grita.
Y es lo que digo yo:
le hace falta un marido,
y si fuera posible, dos.

sábado, 29 de diciembre de 2012

OPRESIÓN

VENTANA SOBRE EL MIEDO
El hambre desayuna miedo. El miedo al silencio aturde las calles. El miedo amenaza:
Si usted ama, tendrá sida.
Si fuma, tendrá cáncer.
Si respira, tendrá contaminación.
Si bebe, tendrá accidentes.
Si come, tendrá colesterol.
Si habla, tendrá desempleo.
Si camina, tendrá violencia.
Si piensa, tendrá angustia.
Si duda, tendrá locura.
Si siente, tendrá soledad.
EDUARDO GALEANO

miércoles, 26 de diciembre de 2012

REFRACCIÓN. EL MEDIO IMPORTA

Si no buscas en mí mas que consuelo
no podrá nunca acogerte mi boca
pues anhela la pureza en lo que toca...
Si el beso es verdadero se hace vuelo.

Yo busco que sea verdad mi cielo
aunque en el falso mundo sea estar loca
Siempre queda la verdad que troca
en floreciente luz lo que era velo.

Y el amor de los míos me es suficiente
para cruzar la procelosa corriente
y alcanzar por fin el mar del olvido.

Y si es verdad tu mirada insistente
compartamos la belleza latiente
pues es hoy, hoy, siempre hoy lo vivido.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Triunfo del amor, Vicente Aleixandre


Brilla la luna entre el viento de otoño,
en el cielo luciendo como un dolor largamente sufrido.
Pero no será, no, el poeta quien diga
los móviles ocultos, indescifrable signo
de un cielo líquido de ardiente fuego que anegara
                                                                     las almas,
si las almas supieran su destino en la tierra.

La luna como una mano,
reparte con la injusticia que la belleza usa,
sus dones sobre el mundo.
Miro unos rostros pálidos.
Miro rostros amados.
No seré yo quien bese ese dolor que en cada rostro asoma.
Sólo la luna puede cerrar, besando,
unos párpados dulces fatigados de vida.
Unos labios lucientes, labios de luna pálida,
labios hermanos para los tristes hombres,
son un signo de amor en la vida vacía,
son el cóncavo espacio donde el hombre respira
mientras vuela en la tierra ciegamente girando.
El signo del amor, a veces en los rostros queridos
es sólo la blancura brillante,
la rasgada blancura de unos dientes riendo.
Entonces sí que arriba palidece la luna,
los luceros se extinguen
y hay un eco lejano, resplandor en oriente,
vago clamor de soles por irrumpir pugnando.
¡Qué dicha alegre entonces cuando la risa fulge!
Cuando un cuerpo adorado;
erguido en su desnudo, brilla como la piedra,
como la dura piedra que los besos encienden.
Mirad la boca. Arriba relámpagos diurnos
cruzan un rostro bello, un cielo en que los ojos
no son sombra, pestañas, rumorosos engaños,
sino brisa de un aire que recorre mi cuerpo
como un eco de juncos espigados cantando
contra las aguas vivas, azuladas de besos.

El puro corazón adorado, la verdad de la vida,
la certeza presente de un amor irradiante,
su luz sobre los ríos, su desnudo mojado,
todo vive, pervive, sobrevive y asciende
como un ascua luciente de deseo en los cielos.

Es sólo ya el desnudo. Es la risa en los dientes.
Es la luz o su gema fulgurante: los labios.
Es el agua que besa unos pies adorados,
como un misterio oculto a la noche vencida.

¡Ah maravilla lúcida de estrechar en los brazos
un desnudo fragante, ceñido de los bosques!
¡Ah soledad del mundo bajo los pies girando,
ciegamente buscando su destino de besos!
Yo sé quien ama y vive, quien muere y gira y vuela.
Sé que lunas se extinguen, renacen, viven, lloran.
Sé que dos cuerpos aman, dos almas se confunden.

jueves, 20 de diciembre de 2012

SUS ALAS

Su abrazo viene a salvarme
porque soy pájaro él me ama
no me imaginó una jaula
pues yo ya nací con alas
y él lo sabe y crea vientos
que me tientan con palabras
crea vientos y yo vuelo
y hace hermosa la alborada.

domingo, 9 de diciembre de 2012

EL MAESTRO DEL MÁS ACÁ

Confidencial

Fueron jóvenes los viejos
pero la vida se ha ido
desgranando en el espejo
y serán viejos los jóvenes
pero no lo divulguemos
que hasta las paredes oyen.

MARIO BENEDETTI

miércoles, 28 de noviembre de 2012

UNA MUJER EXCEPCIONAL Y MÁGICA


AUTOBIOGRAFÍA
Gloria Fuertes nació en Madrid
A los dos días de edad,
Pues fue muy laborioso el parto de mi madre
Que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
Y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,

Alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
Y a los catorce me pilló la guerra;
A los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
Y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
-no digo nombres-,
gracias a eso, pude sobrellevar
mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
Pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
Donde trabajo como si fuera tonta,
-pero Dios y el botones saben que no lo soy-.

Escribo por las noches
Y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
Y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
Escribo en un periódico de niños,
Y quiero comprarme a plazos una flor natural
Como las que le dan a Pemán algunas veces.

lunes, 26 de noviembre de 2012

NOCHES REVERSIBLES

Tus manos laboriosas son el templo
donde la tierra se hace caldo y belleza
compartes desde siempre la grandeza
de crear la sacra luz que yo contemplo.

Y siento que sientes y veo que ves,
todavía vibra en mí aquella luna
en que luz y tierra fueron una.
Cientos los caldos volvieron a ser.

domingo, 25 de noviembre de 2012

ESPACIO


FRAGMENTO PRIMERO
(Sucesión)

“Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo.” Yo tengo, como ellos, la sustancia de todo lo vivido y de todo lo porvivir. No soy presente sólo, sino fuga raudal de cabo a fin. Y lo que veo, a un lado y otro, en esta fuga (rosas, restos de alas, sombra y luz) es sólo mío, recuerdo y ansia míos, presentimiento, olvido. ¿Quién sabe más que yo, quién, qué hombre o qué dios puede, ha podido, podrá decirme a mí qué es mi vida y mi muerte, qué no es? Si hay quien lo sabe, yo lo sé más que ése, y si quien lo ignora, más que ése lo ignoro. Lucha entre este ignorar y este saber es mi vida, su vida, y es la vida. Pasan vientos como pájaros, pájaros igual que flores, flores soles y lunas, lunas soles como yo, como almas, como cuerpos, cuerpos como la muerte y la resurrección; como dioses. Y soy un dios sin espada, sin nada de lo que hacen los hombres con su ciencia; sólo con lo que es producto de lo vivo, lo que se cambia todo; sí, de fuego o de luz, luz. ¿Por qué comemos y bebemos otra cosa que luz o fuego? Como yo he nacido en el sol, y del sol he venido aquí a la sombra, ¿soy de sol, como el sol alumbro?, y mi nostaljia, como la de la luna, es haber sido sol de un sol un día y reflejado sólo ahora.
Pasa el iris cantando como canto yo. Adiós iris, volveremos a vernos, que el amor de todo, cómo se me ha hecho en el sol, con el sol, en mí conmigo? Estaba el mar tranquilo, en paz el cielo, luz divina y terrena los fundía en clara, plata, oro inmensidad, en doble y sola realidad; una isla flotaba entre los dos, en los dos y en ninguno, y una gota de alto iris perla gris temblaba en ella. Allí estará temblándome el envío de lo que no me llega nunca de otra parte. A esa isla, ese iris, ese canto yo iré, esperanza májica, esta noche. ¡Qué inquietud en las plantas al sol puro, mientras, de vuelta a mí, sonrío volviendo ya al jardín abandonado! ¿Esperan más que verdear, que florear y que frutar; esperan, como yo, lo que me espera; más que ocupar el sitio que ahora ocupan en la luz, más que vivir como ya viven, como vivimos; más que quedarse sin luz, más que dormirse y despertar? Enmedio hay, tiene que haber un punto, una salida; el sitio del seguir más verdadero, con nombre no inventado, diferente de eso que es diferente e inventado, que llamamos en nuestro desconsuelo, Edén, Oasis, Paraíso, Cielo, pero que no lo es, y que sabemos que no lo es, como los niños saben que no es lo que no es que anda con ellos. Contar, cantar, llorar, vivir acaso; “elojio de las lágrimas”, que tienen (Schubert, perdido entre criados por un dueño) en su iris roto lo que no tenemos, lo que tenemos roto, desunido. Las flores nos rodean de voluptuosidad, olor, color y forma sensual; nos rodeamos de ellas, que son sexos de colores, de formas, de olores diferentes; enviamos un sexo en una flor, delicado presente de oro de ideal, a un amor virjen, a un amor probado; sexo rojo a un glorioso; sexos blancos a una novicia; sexos violetas a la yacente. Y el idioma, ¡qué confusión!, qué cosas nos decimos sin saber lo que nos decimos. Amor, amor, amor (lo cantó Yeats), “amor en el lugar del escremento”. ¿Asco de nuestro ser, nuestro principio y nuestro fin; asco de aquello que más nos vive y más nos muere? ¿Qué es, entonces, la suma que no resta; dónde está, matemático celeste, la suma que es el todo y que no acaba? Hermoso es no tener lo que se tiene, nada de lo que es fin para nosotros, es fin, pues que se vuelve contra nosotros, y el verdadero fin nunca se nos vuelve. Aquel chopo de luz me lo decía, en Madrid, contra el aire turquesa del otoño: “Termínate en ti mismo como yo”. Todo lo que volaba alrededor, ¡qué raudo era!, y él qué insigne en lo suyo, verde y oro, sin mejor en el oro verde. Alas, cantos, luz, palmas, olas, frutas me rodean, me envuelven en su ritmo, en su gracia, en su fuerza delicada; y yo me olvido de mí entre ello, y bailo y canto y río y lloro por los otros, embriagado. ¿Esto es vivir? ¿Hay otra cosa más que este vivir de cambio y gloria? Yo oigo siempre esa música que suena en el fondo de todo, más allá; es la que me llama desde el mar, en la calle, en el sueño. A su aguda y serena desnudez, siempre estraña y sencilla, el ruiseñor es sólo un calumniado prólogo. ¡Qué letra, universal, luego, la suya! El músico mayor la ahuyenta. ¡Pobre del hombre si la mujer oliera, supiera siempre a rosa! ¿Qué dulce mujer normal, qué tierna, qué suave (Villon), qué forma de las formas, qué esencia, qué sustancia de las sustancias, las esencias; qué lumbre de las lumbres; la mujer, madre, hermana, amante! Luego, de pronto, esta dureza de ir más allá de la mujer, de la mujer que es nuestro todo, donde debiera terminar nuestro horizonte. Las copas de veneno, ¡qué tentadoras son!, y son de flores, yerbas y hojas. Estamos rodeados de veneno que nos arrulla como el viento, arpas de luna y sol en ramas tiernas, colgaduras ondeantes, venenosas, y pájaros en ellas, como estrellas de cuchillo; veneno todo, y el veneno nos deja a veces no matar. Eso es dulzura, dejación de un mandato, y eso es pausa y escape. Entramos por los robles melenudos; rumoreaban su vejez cascada, oscuros, rotos, huecos, monstruosos, con colgados de telarañas fúnebres; el viento les mecía las melenas, en medrosos, estraños ondeajes, y entre ellos, por la sombra baja, honda, venía el rico olor del azahar de las tierras naranjas, grito ardiente con gritillos blancos de muchachas y niños. ¡Un árbol paternal, de vez en cuando, junto a una casa, sola en un desierto (seco y lleno de cuervos; aquel tronco hueco, gris, lacio, a la salida del verdor profuso, con aquel cuervo muerto, suspendido por una pluma de una astilla, y los cuervos aún vivos posados ante él, sin atreverse a picotearlo, serios)! Y un árbol sobre un río. ¡Qué honda vida la de estos árboles; qué personalidad, qué inmanencia, qué calma, qué llenura de corazón total queriendo darse (aquel camino que partía en dos aquel pintar que se anhelaba)! Y por la noche, ¡qué rumor de primavera interna en sueño negro! ¡Qué amigo un árbol, aquel pino, verde, grande, pino redondo, verde, junto a la casa de mi Fuentepiña! Pino de la corona, ¿dónde estás?, ¿estás más lejos que si yo estuviera lejos? ¡Y qué canto me arrulla tu copa milenaria, que cobijaba pueblos y alumbraba de su forma rotunda y vijilante al marinero! La música mejor es la que suena y calla, que aparece y desaparece, la que concuerda, en un “de pronto”, con nuestro oir más distraido. Lo que fue esta mañana ya no es, ni ha sido más distraído. Lo que fue esta mañana ya no es, ni ha sido más que en mí; gloria suprema, escena fiel, que yo, que la creaba, creía de otros más que de mí mismo. Los otros no lo vieron; mi nostaljia, que era de estar con ellos, era de estar conmigo, en quien estaba. La gloria es como es, nadie la mueva, no hay nada que quitar ni que poner, y el dios actual está muy lejos, distraído también con tanta menudencia grande que le piden. Si acaso, en sus momentos de jardín, cuando acoje al niño libre, lo único grande que ha creado, se encuentra pleno en un sí pleno. Qué bellas estas flores secas sobre la yerba fría del jardín que ahora es nuestro. ¿Un libro, libro? Bueno es dejar un libro grande a medio leer, sobre algún banco, lo grande que termina; y hay que darle una lección al que lo quiere terminar, al que pretende que lo terminemos. Grande es lo breve, y si queremos ser y parecer más grandes, unamos sólo con amor, no cantidad. El mar no es más que gotas unidas, ni el amor que murmullos unidos, ni tú, cosmos, que cosmillos unidos. Lo más bello es el átomo último el solo indivisible, y que por serlo no es, ya más, pequeño. Unidad de unidades es lo uno; ¡y qué viento más plácido levantan esas nubes menudas al cenit; qué dulce luz es esa suma roja única! Suma es la vida suma, y dulce. Dulce como esta luz era el amor; ¡qué plácido este amor también! Sueño, ¿he dormido? Hora celeste y verde toda; y solos. Hora en que las paredes y las puertas se desvanecen como agua, aire, y el alma sale y entra en todo, de y por todo, con una comunicación de luz y sombra. Todo se ve a la luz de dentro, todo es dentro, y las estrellas no son más que chispas de nosotros que nos amamos, perlas bellas de nuestro roce fácil y tranquilo. ¡Qué luz tan buena para nuestra vida y nuestra eternidad! El riachuelo iba hablando bajo por aquel barranco, entre las tumbas, casas de las laderas verdes; valle dormido, valle adormilado. Todo estaba en su verde, en su flor; los mismos muertos en verde y flor de muerte; la piedra misma estaba en verde y flor de piedra. Allí se entraba y se salía como en el lento anochecer, del lento amanecer. Todo lo rodeaban piedra, cielo, río; y cerca el mar, más muerte que la tierra, el mar lleno de muertos de la tierra, sin casa, separados, engullidos por una variada dispersión. Para acordarme de por qué he nacido, vuelvo a ti, mar. “El mar que fué mi cuna, mi gloria y mi sustento; el mar eterno y solo que me llevó al amor”; y del amor es este mar que ahora viene a mis manos, ya más duras, como un cordero blanco a beber la dulzura del amor. Amor el de Eloísa; ¡qué ternura, qué sencillez, qué realidad perfecta! Todo claro y nombrado con su nombre en llena castidad. Y ella, enmedio de todo, intacta de lo bajo entre lo pleno. Si tu mujer, Pedro Abelardo, pudo ser así, el ideal existe, no hay que falsearlo. Tu ideal existió; ¿por qué lo falseaste, necio Pedro Abelardo? Hombres, mujeres, hombres, hay que encontrar el ideal, y dí, qué eres tú ahora y dónde estás? ¿Por qué, Pedro Abelardo vano, la mandaste al convento y tú te fuiste con los monjes plebeyos, si ella era, el centro de tu vida, su vida, de la vida, y hubiera sido igual contigo ya capado, que antes, si era el ideal? No lo supiste, yo soy quien lo vió, desobediencia de la dulce obediente plena gracia. Amante, madre, hermana, niña tú, Eloísa; qué bien te conocías y te hablabas, qué tiernamente te nombrabas a él; ¡y qué azucena fatal que te dio tu tierra. No estaba seco el árbol del invierno, como se dice, y yo creí en mi juventud; como yo, tiene el verde, el oro, el grana en la raíz y dentro, mi dentro, mi adentro, tanto que llena de color doble infinito. Tronco de invierno soy, que en la muerte va a dar de sí la copa doble llena que ven sólo como es los deseados. Vi un tocón, a la orilla del mar neutro; arrancado del suelo, era como un muerto animal; la muerte daba a su quietud seguridad de haber estado vivo; sus arterias cortadas con el hacha, echaban sangre todavía. Una miseria, un rencor de haber sido arrancado de la tierra, salía de su entraña endurecida y se espandía con el agua y por la arena, hasta el cielo infinito, azul. La muerte, y sobre todo, el crimen, da igualdad a lo vivo, lo más y menos vivo, y lo menos perece siempre, con la muerte, más. No, no era todo menos, como dije un día, “todo es menos”; todo era más, y por haberlo sido, es más morir para ser más, del todo más. ¿Qué ley de vida juzga con su farsa a la muerte sin ley y la aprisiona en la impotencia? ¡Sí, todo, todo ha sido más y todo será más! No es el presente sino un punto de apoyo o de comparación, más breve cada vez; y lo que deja y lo que coje, más, más grande. No, ese perro que ladra al sol caído, no ladra en el Monturrio de Moguer, ni cerca de Carmona de Sevilla, ni en la calle Torrijos de Madrid; ladra en Miami, Coral Gables, La Florida, y yo lo estoy oyendo allí, allí, no aquí, no aquí, allí, allí. ¡Qué vivo ladra siempre el perro al sol que huye! Y la sombra que viene llena el punto redondo que ahora pone el sol sobre la tierra, como un agua su fuente, el contorno en penumbra alrededor; después, todos los círculos que llegan hasta el límite redondo de la esfera del mundo, y siguen, siguen. Yo te oí, perro, siempre, desde mi infancia, igual que ahora; tú no cambias en ningún sitio, eres igual a ti mismo, como yo. Noche igual, todo sería igual si lo quisiéramos, si serlo lo dejáramos. Y si dormimos. ¡Qué abandonada queda la otra realidad! Nosotros les comunicamos a las cosas nuestra inquietud de día, de noche nuestra paz. ¿Cuándo, cómo duermen los árboles? “Cuando los deja el viento dormir”, dijo la brisa. Y cómo nos precede, brisa inquieta y gris, el perro fiel cuando vamos a ir de madrugada adonde sea, alegres o pesados; él lo hace todo, triste o contento, antes que nosotros. Yo puedo acariciar como yo quiera a un perro, un animal cualquiera, y nadie dice nada; pero a mis semejantes no; no está bien visto hacer lo que se quiera con ellos, si lo quieren como un perro. Vida animal, ¿hermosa vida? ¡Las marismas llenas de hermosos seres libres, que me esperan en un árbol, un agua o una nube, con su color, su forma, su canción, su jesto, su ojo, su comprensión hermosa, dispuestos para mí que los entiendo! El niño todavía me comprende, la mujer me quisiera comprender, el hombre…no, no quiero nada con el hombre, es estúpido, infiel, desconfiado; y cuando más adulador, científico. Cómo se burla la naturaleza del hombre, de quien no la comprende como es. Y todo debe ser o es echarse a dios y olvidarse de todo lo creado por dios, por sí, por lo que sea. “Lo que sea”, es decir, la verdad única, yo te miro como me miro a mí y me acostumbro a toda tu verdad como a la mía. Contigo, “lo que sea”, soy yo mismo, y tú, tu mismo, misma, “lo que seas”, ¿El canto? ¡El canto, el pájaro otra vez! ¡Ya estás aquí, ya has vuelto, hermosa, hermoso, con otro nombre, con tu pecho azul, gris cargado de diamante! ¿De dónde llegas tú, tú en esta tarde gris con brisa cálida? ¿Qué dirección de luz y amor sigues entre las nubes de oro cárdeno? Ya has vuelto a tu rincón verde, sombrío. ¿Cómo tú, tan pequeño, dí, lo llenas todo y sales por el más? Sí, sí, una nota de una caña, de un pájaro, de un niño, de un poeta, lo llena todo y más que el trueno. El estrépito encoje, el canto agranda. Tú y yo, pájaro, somos uno; cántame, canta tú, que yo te oigo, que mi oído es tan justo por tu canto. Ajústame tu canto más a este oído mío que espera que lo llenes de armonía, ¡Vas a cantar! toda otra primavera, vas a cantar. ¡Otra vez tú, otra vez la primavera! ¡Si supieras lo que eres para mí! ¿Cómo podría yo decirte lo que eres, lo que eres tú, lo que soy yo, lo que eres para mí? ¡Como te llamo, cómo te escucho, cómo te adoro, hermano eterno, pájaro de la gracia y de la gloria, humilde, delicado, ajeno; ángel del aire nuestro, derramador de música completa! Pájaro, yo te amo como a la mujer, a la mujer, tu hermana más que yo. Sí, bebe ahora el agua de mi fuente, pica la rama, salta lo verde, entra, sal, rejistra toda tu mansión de ayer; ¡mírame bien a mí, pájaro mío, consuelo universal de mujer y hombre! Vendrá la noche inmensa, abierta toda en que me cantarás del paraíso, en que me harás el paraíso, aquí, yo, tú, esperanza; nunca te he comprendido como ahora; nunca he visto tu dios como hoy lo veo, el dios que acaso fuiste tú y que me comprende. “Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tienes tú.” ¡Qué hermosa primavera nos aguarda en el amor, fuera del odio! ¡Ya soy feliz! ¡El canto, tú y tu canto! El canto…Yo vi jugando al pájaro y la ardilla, al gato y la gallina, al elefante y al oso, al hombre con el hombre, cuando el hombre cantaba. No, este perro no levanta los pájaros, los mira, los comprende, los oye, se echa al suelo, y calla y sueña ante ellos. ¡Qué grande el mundo en paz, qué azul tan bueno para el que puede no gritar, puede cantar; cantar y comprender y amar! ¡Inmensidad, en ti y ahora vivo; ni montañas, ni casi piedra, ni agua, ni cielo casi; inmensidad, y todo y sólo inmensidad; esto que abre y que separa el mar del cielo, el cielo de la tierra, y, abriéndolos y separándolos, los deja más unidos y cercanos, llenando con lo lleno lejano la totalidad! ¡Espacio y tiempo y luz en todo yo, en todos y yo y todos! ¡Yo con la inmensidad! Esto es distinto; nunca lo sospeché y ahora lo tengo. Los caminos son sólo entradas o salidas de luz, de sombra, sombra y luz; y todo vive en ellos para que sea más inmenso yo, y tú seas. ¡Qué regalo de mundo, qué universo inmenso, dentro, fuera de ti, segura inmensidad! Imágenes de amor en la presencia concreta; suma gracia y gloria de la imajen, ¿vamos a hacer eternidad? ¡Vosotras, yo, podemos crear la eternidad una y mil veces, cuando queramos! ¡Todo es nuestro y no se nos acaba nunca! ¡Amor, contigo y con la luz todo se hace, y lo que amor, no acaba nunca!
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ